miércoles, 11 de mayo de 2011

LA REVOLUCION CIUDADANA Y LOS RESULTADOS DE LA CONSULTA POPULAR

El pueblo ecuatoriano les dio una lección a los que creen que es una masa ignorante que no puede participar en los asuntos que marcarán su destino. Once millones de ciudadanos desde los 16 años han sido llamados a votar por temas sometidos a referendo y que de triunfar el SI significan reformas trascendentales en la constitución de la república y en las preguntas de la consulta un mandato moral para que la asamblea los lleve a la categoría de leyes.
Los resultados parciales del escrutinio al martes 10 de mayo con el 55 % de actas ingresadas, nos demuestran que el pueblo ecuatoriano sabe escoger su futuro y que apenas un 11 % anula o deja en blanco su voto. No interesan los resultados a favor del SI o del NO, porque el pueblo se ha pronunciado por su país y el que hereden a sus hijos, haciendo valer su voto. Los ecuatorianos estamos aprendiendo a ejercer una democracia directa  que no permitirá más las maniobras del congreso como las de los últimos 30 años de democracia formal en las que siempre salimos perdiendo, sino acordémonos de la firma de la paz con el Perú convalidada por el Congreso y que significó nuevamente la pérdida de territorio; el feriado bancario, la dolarización, la base de Manta, son algunos nada más, parte del juego de intereses de la burguesía para consolidar su poder económico y el control del país. Los resultados del sábado 7 de mayo nos muestran que en temas tan complejos el pueblo se pronuncia de manera sabia incluso con el triunfo holgado del SI en el caso de las 3 primeras preguntas del referendo  o las 2 primeras y la última de la consulta.
En el tema de la justicia, preguntas 4 y 5 del referendo, se observa resultados hasta el momento muy ajustados entre el SI y el NO, ya que en el proceso de la revolución ciudadana todos los actores han puesto sus argumentos, por un lado la burguesía y sus asociados que defienden un sistema de justicia obsoleto y corrupto que viene desde la fundación de la república en 1830 y que está controlado por grupos que favorecen en sus fallos a quienes los pueden pagar y por otro el pueblo ecuatoriano todavía con sistemas de organización muy precarios que está consciente de la necesidad de mejorar el sistema de justicia para insertarlo al Ecuador en el nuevo siglo, del cual ya transcurren 11 años, asegurando que las leyes se apliquen y se cumplan a cabalidad, con  un territorio próspero y que otorgue garantías a los ciudadanos y a quienes deseen vivir e invertir en este país.
En esta consulta no interesan mayormente los resultados,  porque el pueblo ecuatoriano ya no podrá ser manipulado por la democracia representativa del congreso y en las preguntas donde triunfe el SI el mandato será para quienes deban aplicarlas, cumpliendo un principio fundamental de la revolución ciudadana de “mandar obedeciendo”.
 Reconocemos a todos los actores tanto del SI como del NO,  porque participan dentro de un nuevo escenario de democracia directa. Así mismo la gran capacidad de la burguesía para llegar con el mensaje del NO a través de los medios de comunicación que controlan. Por supuesto que se juegan sus intereses empresariales, probablemente afectados por la pregunta 3 del referendo o la 4 de la consulta. Pero así es y deberá ser la nueva modalidad de participación del pueblo, aprobando o negando mandatos directos a los gobernantes de turno. Reconocemos incluso en la posición del NO actores que pertenecen al pueblo como Carlos Michelena, la CONAIE, Jefferson Pérez, que se han jugado sus cartas junto a la burguesía, desgraciadamente no por las preguntas del referendo o de la consulta sino por un  odio visceral y sectario contra el presidente Correa.
La revolución ciudadana debe avanzar por voluntad directa del pueblo, hacia un  proceso equitativo de desarrollo territorial, que elimine en las provincias y ciudades las categorías de feudos políticos que se ejercen  desde inicio de la república o incluso desde antes. Los resultados de la pregunta  3 de la consulta sobre la muerte de animales en espectáculos públicos, abre un nuevo tema de discusión sobre la necesidad de profundizar la descentralización del Ecuador y que los distintos territorios incluso a nivel de parroquias puedan realizar consultas a sus ciudadanos sobre los principales temas que afectan la vida social y que no pueden ser impuestos por los legisladores ya que el Ecuador es un país geográficamente diverso, plurinacional, pluricultural, que debe conservar la  cultura local y validarla a través de una democracia directa.
La revolución ciudadana no es un proceso de cambio con plazos perentorios pero si es un proceso de democracia directa en la que el pueblo jamás podrá ceder su capacidad de ir a la consulta. Por eso la burguesía y sus aliados se jugaron la oposición radical porque saben que es un  arma del pueblo. La cultura andina a la que pertenecemos, se sustenta en antiguas formas organizacionales de participación, ayuda, solidaridad y trabajo compartido, donde incluso se aplica la justicia comunitaria. Por lo que admira que los pueblos indígenas se sumen a las tesis de la modernidad  europea  que rigen actualmente para la justicia en el Ecuador.
Los del NO se jugaron a fondo y con todos sus recursos en contra de la consulta, porque saben que este recurso en manos del pueblo permitirá el avance hacia una sociedad más democrática, justa, equitativa y participativa. Los del SI no pudimos difundir un mensaje claro  de la importancia de las preguntas del referendo y de la consulta popular y nos confiamos que la burocracia estatal, repartiendo dádivas y favores políticos, podía  volcar la voluntad del pueblo a favor del SI. La revolución y los cambios en la sociedad la hacen los pueblos organizados y formados políticamente. Corresponde al Movimiento Alianza País el protagonismo fundamental en el nuevo impulso a este proceso. Debemos estar claros que la derecha organizada alrededor de la consulta seguirá parando cualquier acción que afecte a sus intereses. Ya el 30 de septiembre del 2010, evidenció su capacidad de manipulación de algunos segmentos del Estado. Solamente cuadros políticos de activistas de la revolución ciudadana, no burocracia, podrán impulsar el cambio, evitando que importantes logros queden anulados.
El proceso constituyente debe continuar y los gobernantes deben “mandar obedeciendo” al pueblo.

Rodrigo Aguilar Zambrano
AP